La situación parecía repetirse en distintos puntos de la ciudad. Una pasajera paraba un taxi y, durante el viaje, el chofer comenzaba a indagar sobre la vida de la mujer. Luego comenzaban los comentarios sexuales, las insinuaciones y, finalmente, alguna propuesta directa o, en apariencia, un intento de rapto.

Los relatos se hicieron reales cuando la Policía buscó a una de las mujeres, que realizó formalmente la denuncia, y el miércoles un taxista fue aprehendido, aunque recuperó su libertad el jueves por la noche. Ayer a la mañana, otra pasajera se acercó a la Policía y contó una situación similar que había vivido con un taxista.

Las versiones circulaban por las redes sociales. En Facebook, los grupos que denunciaban a taxistas se reproducían y generaban cada vez más adeptos, aunque ninguno brindaba datos concretos. Hasta que una mujer se animó a contar su historia con nombre y apellido, y la Policía inició una investigación para tratar de dar con el supuesto taxista acosador.

Cuando LA GACETA publicó un aporte de una lectora donde contaba su historia, el jefe de Policía, Jorge Racedo, instruyó a la sección Seguridad Personal de la Dirección General de Investigaciones, a cargo de los comisarios Víctor Barraza y Humberto Ruezgas., para que encuentren a la lectora.

Libre, pero investigado

El 30 de septiembre, la mujer realizó la denuncia. Ella y unas amigas habían creado una comunidad en Facebook (Mujeres: CUIDARNOS ES QUERERNOS), donde había recibido numerosos mensajes que contaban experiencias similares. La mayoría describía al taxista como un hombre calvo, con cicatrices en la cabeza y bigote. Hubo uno de esos mensajes en particular que contenía un dato concreto: el número de licencia y de patente del auto.

Eso permitió que el miércoles a la mañana fuera divisado el auto en avenida Avellaneda primera cuadra. Las características físicas descriptas por las mujeres coincidía con el chofer del vehículo, por lo que fue aprehendido. Pero el taxista recuperó su libertad el jueves, por orden de un juez.

Según una fuente policial, los investigadores cuentan con pocos elementos para imputar un delito al taxista. Sucede que el acoso sexual no está tipificado en el código penal, y la conducta del sospechoso hasta ahora no constituiría un delito. Por eso, desde la Policía instaron a las mujeres que vivieron este tipo de situaciones a denunciarlas.

Así, ayer a la mañana, una mujer llegó hasta la sección Seguridad Personal, en el segundo piso de Junín 850, y se animó a contar su historia, motivada por las publicaciones periodísticas.

La denunciante contó que a mediados de agosto paró un taxi en San Lorenzo al 800. Apenas abrió la puerta, comenzaron las insinuaciones del taxista. Las palabras eran tan directas, que la mujer decidió bajarse del auto y subir a otro vehículo.

Ayer a la mañana, cuando conoció el caso del taxista acusado de acoso, recordó que el hombre que se le había insinuado coincidía con las características del que fue aprehendido, y se decidió a radicar la denuncia.

A pesar de que el taxista se encuentra en libertad, la investigación sigue. "Es importante que las mujeres denuncien. Muchas no quieren hacerlo para no tener problemas, pero les pedimos que se dirijan a la dependencia o nos llamen al 422-3360 o al 430-2445", dijo el comisario Barraza.